Políticas Públicas Madrid


. Políticas públicas

1 Histórico de medidas.
En las últimas décadas se han producido rápidos avances en transformación la movilidad en muchas ciudades europeas con la intención de reducir el enorme impacto negativo sobre la economía y la calidad de vida en las ciudades que tiene predominio del transporte a motor privado. Algunos de los elementos principales que componen el diagnóstico son: La congestión en aumento, la dependencia del petróleo en un 98%, la contaminación que produce el tráfico urbano (40% CO2), los límites en la implantación de sistemas de transporte público integrados (sólo mantiene cuota en grandes áreas metropolitanas), los problemas de calidad ambiental, los problemas de salud, la presión permanente sobre presupuestos públicos, fractura de las comunidades, exclusión social, accidentes relacionados con el transporte, cultura del uso del transporte.

Estos problemas comunes a la mayoría de las ciudades constituyen las principales dimensiones operativas en las políticas de movilidad urbana sostenible, traduciéndose en políticas ejecutadas desde diferentes niveles de responsabilidad que buscan mejorar la movilidad peatonal y ciclista, mejorar la vialidad, una mayor versatilidad de los medios de transporte colectivos (intermodalidad), reducir la dependencia del petróleo, pacificar lo que se pueda el tráfico motorizado, implementar sistemas que incentiven el uso del transporte público y la bicicleta, mejorar la accesibilidad urbana para diversos colectivos sociales, controlar los niveles de emisión de CO2, mejorar el transporte de mercancías, y cambiar los hábitos de vida de la población respecto del transporte.
La incorporación progresiva en las instituciones europeas de la necesidad de avanzar hacia un paradigma de movilidad sostenible ha influido de manera determinante en la forma de entender las ciudades y está ejerciendo como un vector de influencia en el los países miembros. Conviene señalar en este sentido los principales hitos de las políticas europeas hasta 2010 para poder entender mejor su traducción posterior en las políticas locales implementadas en España, Madrid y Sevilla.

En 1991 se aprueba el libro Verde sobre el Medio Ambiente Urbano Europeo: Da continuidad a los Planes de Acción para el Medio Ambiente de la Unión Europea, promoviendo una respuesta sostenible a un desarrollo urbano de manera planificada, integral y participada.
1994 Carta de las Ciudades y Pueblos Europeos hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg). Pensada para animar y proporcionar ayuda a ciudades y pueblos en su labor hacia la sostenibilidad. Cualquier autoridad local o conjunto de ellas puede adherirse, lo que compromete a la autoridad local a participar en un proceso de Agenda 21 Local.
2001 Libro Verde de la Energía: «Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético»: Apuesta por potenciar el uso racional del vehículo particular en los centros urbanos y los transportes urbanos limpio.
2001 Libro Blanco del Transporte: «La política de transportes cara al 2010: la hora de la verdad»: Medidas encaminadas al objetivo de la movilidad sostenible en Europa y propugna la integración de todos los modos de transporte buscando un equilibrio.
2007 Libro Verde “Hacia una nueva cultura de la movilidad urbana”: Un nuevo concepto de movilidad urbana supone aprovechar al máximo el uso de todos los modos de transporte y organizar la «comodalidad» entre los distintos modos de transporte colectivos (tren, tranvía, metro, autobús y taxi) y entre los diversos modos de transporte individual (automóvil, bicicleta y marcha a pie).
2008 Texto aprobado por la Comisión Europea: Hacia una nueva cultura de la movilidad urbana: Aprueba medidas en las siguientes dimensiones: Legislación en transporte urbano, normalización y armonización (accesibilidad, intermodalidad, seguridad,…), difusión e intercambio de buenas prácticas , investigación y desarrollo, coordinación entre las autoridades, enfoque integrado, responsabilidad individual, financiación.
2010 “Plan de Acción de Movilidad Urbana”: Propone una serie de medidas destinadas a garantizar una movilidad urbana más eficaz y sostenible promocionando el uso de transportes urbanos más ecológicos
2011 Libro Blanco. Hoja de ruta hacia un espacio único europeo de transporte: Hoja de ruta hacía una política de transportes competitiva y sostenible. Se trata muy directamente el transporte urbano como una de las grandes cuestiones y la apuesta por la movilidad sostenible. Objetivo de una reducción de las emisiones del transporte del 60%. Creación de la Red Europea de la movilidad. Medidas: Fomento de los vehículos híbridos, desplazamientos a pie y en bicicleta

Otras políticas europeas destacables en cuanto a su influencia en la generación e implementación de políticas de movilidad sostenible han sido:

2001 Desarrollo sostenible en Europa para un mundo mejor: Estrategia de la Unión Europea para un Desarrollo Sostenible
2002 VI Programa de Acción en materia de Medio Ambiente
2004 IV Conferencia Europea de Ciudades Sostenibles Aalborg + 10
Agenda local 21
2007 CARTA DE LEIPZIG sobre Ciudades Europeas Sostenibles
2010 Europa 2020. Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador

En el caso específico de España, numerosas ciudades españolas de diferente tamaño enfrentan similares retos que los expuestos anteriormente. Algunas han apostado por transformar sus sistemas de movilidad urbana y encaminarlos hacia una mayor sostenibilidad contando con la bicicleta como un factor clave en esta transición. Los recientes cambios legislativos en cuanto al tráfico, la creación de infraestructuras urbanas adecuadas para los desplazamientos ciclistas, o la línea de ayudas del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) para implementar sistemas de uso público de bicicletas, son indicadores que constatan la incorporación de las políticas probici a la agenda política en los diferentes niveles de gobierno.
A nivel de gobierno de España asistimos a un giro político notable en relación al uso de la bicicleta que se manifiesta en la creación de una “comisión de la bicicleta” en el Congreso de los Diputados, una “mesa de la bicicleta en España” con representación interministerial y la Red de Ciudades por la Bicicleta constituida en 2009 (http://www.ciudadesporlabicicleta.org/). Además de estas dinámicas institucionales de articulación política recogemos a continuación y de forma cronológica hasta el año 2010 las principales políticas de movilidad sostenible promovidas desde el estado que han incorporado a la bicicleta e influido en el ámbito local.

El Plan de Acción 2005-2007 de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012 el 8 de julio de 2005 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que establece los Planes de Movilidad Urbana Sostenible como una de las medidas para conseguir una mayor participación de los modos más eficientes de transporte.

A través del Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía (IDEA) se ha financiado la puesta en marcha de programas de bicicletas públicas en varias ciudades así como la “Guía metodológica para la implantación de sistemas de bicicletas públicas en las ciudades”

El Plan de Acción, para el periodo 2008 – 2012, de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012.
No contempla medidas relacionadas con la bicicleta, pero sí otras acciones relativas al transporte para lograr una reducción en la contaminación atmosférica.

2008-12 Plan Nacional de Asignación de Derechos de Emisión (PNA), del Ministerio de Medio Ambiente, contempla actuaciones encaminadas al fomento de modos alternativos de transporte en entornos urbanos para reducir las emisiones.

2005-20 Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT), del Ministerio de Fomento, propone el empleo de los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) como un marco para la actuación integrada de las diferentes administraciones sobre la ciudad para evitar actuaciones sectoriales descoordinadas.

DEFINICIÓN DE PMUS
Un Plan de Movilidad Urbana Sostenible, PMUS, es un conjunto de actuaciones que tienen como objetivo la implantación de formas de desplazamiento más sostenibles (caminar, bicicleta y transporte público) dentro de una ciudad; es decir, de modos de transporte que hagan compatibles crecimiento económico, cohesión social y defensa del medio ambiente, garantizando, de esta forma, una mejor calidad de vida para los ciudadanos. Esto significa proporcionar a la ciudadanía alternativas al vehículo privado que sean cada vez más sostenibles, eficaces y confortables, y a la vez, concienciar de la necesidad de un uso más eficiente del vehículo privado. (Guía PMUS)

2009 Estrategia Española de Movilidad Sostenible
Es el marco de actuaciones más relevante que se ha desarrollado desde el estado en lo referente a la movilidad. Esta estrategia trata de “integrar los principios y herramientas de coordinación para orientar y dar coherencia a las políticas sectoriales que facilitan una movilidad sostenible y baja en carbono. La movilidad sostenible implica garantizar que nuestros sistemas de transporte respondan a las necesidades económicas, sociales y ambientales, reduciendo al mínimo sus repercusiones negativas.”
Contempla la realización de 48 medidas en una clara transposición de las directivas europeas de Calidad del aire y Transporte. Las medidas se estructuran en cinco áreas: territorio, planificación del transporte y sus infraestructuras; cambio climático y reducción de la dependencia energética; calidad del aire y ruido; seguridad y salud; y gestión de la demanda.
Entre las medidas contempladas, se presta especial atención al fomento de una movilidad alternativa al vehículo privado y el uso de los modos más sostenibles, señalando la necesidad de cuidar las implicaciones de la planificación urbanística en la generación de la movilidad.
Dentro de los objetivos que contempla el documento el uso de la bicicleta como modo alternativo aparece en el ámbito de la planificación del transporte y sus infraestructuras.

“Los objetivos genéricos son: alcanzar unos niveles de accesibilidad adecuados y razonablemente homogéneos en todo el territorio; impulsar el desarrollo económico y la competitividad; y el cambio modal hacia modos más sostenibles, como el ferrocarril, el autobús y el transporte marítimo en los ámbitos internacional e interurbano, y como caminar, bicicleta, transporte colectivo y coche compartido en el urbano.”

A continuación se desglosan los objetivos y las medidas concretas más relevantes de fomento de la bicicleta como modo de transporte urbano descritas en la Estrategia:

1. Fomentar los modos de transporte no motorizados, dándoles relevancia en la movilidad urbana e incrementando las oportunidades para el peatón y la bicicleta como modos de transporte alternativo con consecuencias muy positivas sobre la salud pública, la economía doméstica y el medio ambiente.
2. Impulsar los carriles bici y los itinerarios peatonales como modos no motorizados que fomentan la sostenibilidad de las ciudades, buscando la conectividad entre puntos estratégicos., desarrollando iniciativas como las de “camino escolar seguro”, en bicicleta y a pie.
3. Promocionar los sistemas integrados para el uso de la bicicleta, como modo de transporte, incentivando, entre otros, sistemas públicos de alquiler en las ciudades.

4. Acondicionar los espacios públicos mediante el establecimiento de áreas de coexistencia e itinerarios de preferencia a los modos no motorizados y eliminando las barreras al tráfico no motorizado.

5. Mejorar la intermodalidad entre la bicicleta y el transporte colectivo, poniendo en marcha para ello medidas que permitan transportar la bicicleta en el autobús, tranvía, tren, etc.

6. Impulso a los Planes de Movilidad Urbana Sostenible que persiguen impulsar un conjunto de actuaciones para conseguir desplazamientos más sostenibles (a pie, bicicleta y transporte público), que sean compatibles con el crecimiento económico, alcanzando con ello una mejor calidad de vida para los ciudadanos y futuras generaciones. (…)

Además se contemplan orientaciones clave para la creación de aparcamientos disuasorios del vehículo privado e incentivadores del uso del transporte público y mejoras de la seguridad vial.

Esta batería de objetivos y actuaciones recoge de forma integrada las principales políticas públicas posibles y necesarias de fomento de la bicicleta. Algunas de ellas se han realizado a lo largo de los últimos años en ciudades como Sevilla, Barcelona, Vitoria o San Sebastián a través de la ejecución de Planes Directores y cambios en los Planes de Generales de Ordenación Urbana y ordenanzas de movilidad.

2010 Estrategia Española de Sostenibilidad Urbana y Local (EESUL)

Aprobada por la Red de Redes de Desarrollo Local Sostenible se trata de un documento orientador muy completo. Recoge un amplio conjunto de medidas estratégicas y concretas en todas las dimensiones de la organización urbana de las ciudades.
Cabe recoger para finalizar con la descripción de la políticas más desatacas la introducción de la estrategia para observar su genealogía y sentido estratégico:
“Partiendo de la Estrategia Temática Europea de Medio Ambiente (enero de 2006) y de la Estrategia de Medio Ambiente Urbano (junio de 2006), en 2009 se consideró oportuno ampliar el ámbito de aplicación con un documento de referencia valido para todos los municipios españoles. La EESUL sigue el mismo esquema de la Estrategia europea incorporando dos temas nuevos: las relaciones campo-ciudad y el cambio climático. El objetivo de la Estrategia es exponer un conjunto de directrices y medidas comunes que permitan cambiar las pautas insostenibles de desarrollo de nuestras ciudades, para que las autoridades competentes dispongan de un instrumento eficaz y adaptable a sus propias características. Este instrumento facilitará el desarrollo de políticas locales más sostenibles, sin invadir las competencias de las diferentes Administraciones.” (Introducción del Ministerio)
Estas políticas de ámbito estatal han generado un marco común de comprensión y acción, pero han tenido influencias singulares en cada territorio, en concreto en Madrid y Sevilla, centro del análisis comparado de este estudio.

2 Caracterización de las políticas “Probici”

Atendiendo al estudio de las políticas de movilidad generales podemos inferir los tipos de políticas particulares que se implementan para favorecer la implantación y crecimiento de la movilidad ciclista en las ciudades

PLANIFICACIÓN/LEGISLACIÓN

INFRAESTRUCTURAS CICLISTAS
Como alternativa de transporte
Como medio de ocio
SISTEMAS DE BICICLETA PÚBLICA

PROYECTOS DE SENSIBILIZACIÓN Y EDUCACIÓN

PROGRAMAS DE INTERMODALIDAD
Acompañados de normativas

ACTUACIONES CONCRETAS
Itinerarios preferentes:
Registro de bicicletas
Policía en Bicicleta

INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS
Indicadores de seguimiento

El Plan Director de Movilidad Ciclista de Madrid (PDMC) identifica gráficamente los principales condicionantes que tiene una ciudad hacia la movilidad ciclista y que por tanto son sujeto de políticas públicas como las que de forma genérica hemos identificado. Tanto en Madrid como en Sevilla existen coincidencias significativas en este sentido, no así en su formulación o ejecución.

La coincidencia entre ambas ciudades nos permite esbozar de forma superficial una secuencia tipo en la implementación de una política estratégica que implante y desarrolle la movilidad ciclista en una ciudad.



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